12 ene. 2010

Ana Agotada



Ana está cansada.
Su alma de niña perdió la esperanza.
Hace tiempo que olvidó las alas.

Siente su corazón lleno de heridas,
laceraciones que le duelen mucho,
que no pude curar.

Todas las mañanas trata de olvidar,
los amores pasados, los desprecios,
los olvidos, los engaños, las traiciones,
pero está tan golpeada que casi no puede.


Siente el alma vacía,
aquella muerte a la que fue obligada,
sola en ese lugar mientras
le desgarraban las entrañas.


Sólo quería que alguien la amara,
pero no encontró brazos abiertos,
ni cariño incondicional.

A veces los días se vuelven infiernos.
Está cansada de maltratos,
aunque no haya hecho nada.
Desamores, chantajes,
todo duele mucho y está agotada.


Y sin ilusiones
con la psiquis destruída,
y sin ninguna gana.
Está pensando poner
fin a esa mañana.

Tiene veinte años
y siente una anciana.
Respirará hondo y mojará sus pies.
Se acuerda de Alfonsina,
podría hacer lo mismo.

Ahogar en el mar,
su espíritu rendido,
y dormir para siempre,
silencio, callado.

En el cielo dicen, van las ánimas puras,
ella sabe bien que no irá a ese lugar.
Pero al menos no sentirá en la piel,
ese horrible agonía,
de querer que te amen
y no te den nada.

Una ola viene a su encuentro,
la orilla está lejos,
Pierde la conciencia,
encuentra a su pequeño,
unos brazos que la acarician,
es el fin del sufrimiento.

Ya descansa en tierras extrañas,
todo ha terminado.
Ahora camina por otros lugares.
Donde el cielo es de un color
perfecto, y siente que nada
impora ya más.






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Si llegaste a este lugar es porque descubriste un lugar mágico, donde las tristezas y las alegrías se mezclan y son parte de la vida.
Y si aún así leíste lo que escribí me regalaste unos minutos de tu tiempo y te lo agradezco.
Hoy en día no todos tienen tiempo para eso....
Gracias por ello...